Del bono a la acción: rotamos el Pack Argy hacia la normalización
El riesgo país ya comprimió y la pata soberana hizo su trabajo. Sacamos AL30 y GD35, y volcamos ese capital a cinco acciones de normalización argentina — elegidas por convicción, no por diversificar porque sí.
Cuando armamos el Pack Argy, los bonos soberanos en dólares cumplían dos funciones: eran el trade de normalización —capturar la compresión del riesgo país— y a la vez el ancla en dólares de la cartera. La primera función ya se pagó: el riesgo país se desplomó de 1.456 a 398 puntos básicos —mínimos desde 2018— y el AL30 en dólares pasó de US$17,3 a US$56,7, un rally de +228% que se explica casi todo por el cierre del spread. Desde acá, con el bono acercándose a la par, lo que queda es carry, no revalorización.
Nuestra tesis es simple: el próximo tramo de la normalización argentina lo capturan las acciones, no el bono. Ganancias que se recomponen, tarifas que se reordenan, crédito que reaparece, Vaca Muerta que evacúa. Así que rotamos.
01La rotación, en una imagen
Vendemos los dos soberanos y recortamos Galicia —cotiza cara frente a sus pares—. Con ese capital sumamos cinco nombres nuevos, encabezados por YPF. Pampa, el ganador que sostenemos, no se toca.
Composición objetivo del Pack Argy
Peso por tenencia tras la rotación. Color por driver económico.
Los pesos se calculan sobre la cantidad de unidades de cada activo a precios actuales. Como el pack se arma por unidades —no por un porcentaje fijo—, la ponderación se mueve con los precios; en la app ves la composición exacta de tu pack.
02Por qué cada nombre
El peso de cada nombre lo define el momentum de su tesis. YPF entra como la insignia y la posición más grande; la pata de reguladas (Transportadora de Gas del Sur y Central Puerto) es la que genuinamente baja la varianza.
La insignia argentina y la posición más grande del pack. Es la que más drivers de crecimiento acumula: su apuesta 100% al shale oil la ancla de lleno a Vaca Muerta, y es la traducción más directa del "riesgo argentino" de bono a acción. El núcleo de la rotación.
Cobra por mover el gas de Vaca Muerta, no por el precio del commodity. Diversifica en serio: su ingreso depende del volumen transportado, no del precio del crudo. Y tiene un catalizador con fecha: la ampliación del gasoducto Perito Moreno (+14 MMm³/d, RIGI US$550 M) entra en 2027.
La apuesta más barata a la normalización eléctrica (P/E ~8): retiro del Estado como intermediario, dolarización tarifaria y saneamiento de cobranzas de CAMMESA. Beta al petróleo casi nula → descorrelaciona el sesgo energético.
La misma tesis bancaria que Galicia —crédito privado que reaparece, márgenes reales que mejoran con la desinflación, liderazgo en hipotecas UVA— pero mucho mejor valuada. Por eso recortamos Galicia y la financiamos acá.
El satélite de la pata de bancos: capital sólido y más sensibilidad a la normalización que BBVA. Completa la rotación de Galicia sin agrandar el peso banco total.
03Lo que NO hicimos (y por qué importa)
Un backtest de la regla nos dio una lección incómoda: en un mercado en tendencia, diversificar hacia nombres de baja correlación destruyó retorno. Concentrarse en momentum ganó. Así que fuimos disciplinados con lo que quedó afuera.
Nuestra lectura → pasamos de cuatro drivers a cinco —energía upstream, midstream/toll, generación regulada, bancos y cuasi-soberana— con la pata regulada bajando la varianza, sin abandonar lo que venía funcionando.
No tenés que mover un dedo
Ese es nuestro diferencial: nosotros nos ocupamos del análisis y de mantener tu cartera al día. Vos, tranquilo.